27/10/25

Espécimen 4638 [Jesús Bravo López]

—El espécimen ha despertado, señor.

—Bien, ya era hora. ¿Y qué hace?

—Está limpiando su cuerpo, señor.

—¿Con H2O, como de costumbre?

—Sí, señor

—¿El área esta sellada? ¿Los sistemas de aislamiento funcionan correctamente?

—Por supuesto, señor. Cero probabilidades de una fuga.

—Bien, bien. No queremos tener ningún incidente como el del último ciclo

—Por supuesto, señor.

—¿Qué dicen las lecturas sobre su estado anímico y sus pensamientos?

—Tiene un ligero sentimiento de paranoia, señor.

—¿Aún duda de la veracidad del entorno?

—Correcto, señor. No sabemos por qué, pero parece que detecta a un nivel inconsciente que no está en su planeta.

—Pero ¿cómo es posible? ¿En qué hemos fallado?

—No lo sé, señor. La simulación de un entorno artificial para formas de vida inteligentes está llena de variables: podría ser cualquier cosa.

—Póngalo en pantalla. Observémoslo.

—Por supuesto. Activando cámaras de la Visible en pantalla, señor.

Espécimen. —¿Qué vas a hacer hoy, cariño? Es fin de semana.

Forma de vida sintética. —Voy, primero, a hacer la compra; segundo, a cocinar alimentos; tercero, a ingerirlos; cuarto, a pasear al sol; quinto, a ver esa película con la que siempre lloro, y sexto, a sudar. Grhsahñoaf.

Rutina de comportamiento para dentro de cinco horas: desconocida.

—A mí me parece que se comunica como ellos. ¿Cuál es el problema?

—No tengo idea, señor. Llevamos años desarrollando esa réplica. Tal vez no tengamos la capacidad de imitar toda la complejidad de estas formas de vida alienígena.

—Tonterías. He visto a los de su especie entretenerse durante horas mirando las nubes, los he visto sacarse un moco y comérselo, los he visto ponerse chanclas con calcetines.

—Tal vez… sea… demasiado estúpido para nuestro nivel de complejidad, señor. Tal vez hemos… sobreelaborado la simulación de su planeta.

—Buena observación. Es tan tonto que no podemos reducirnos a su nivel.

—Es posible, señor.

—Entiendo. Esperemos a que acabe este ciclo y, cuando entre en hibernación durante la noche, reduciremos algunos parámetros de la simulación. ¿Tiene alguna idea sobre qué área podemos mejorar?

—Pues ahora que lo pregunta, creo que su hijo, señor. Los preadultos que hemos observado en su entorno natural dicen ‘bro’ cada dos o tres palabras.

—¡Excelente! Hágalo y piense en algo más. Necesitamos que el sujeto no se percate del artificio.

—Por supuesto, señor.

—¿Qué está haciendo ahora?

—Está observando a su mascota, ese minúsculo ser de grandes dientes que come pipas y al que él llama T. Rex o hámster, señor.

—Bien, bien. ¿Esta semana no se le ha muerto?

—No, señor: es el que más le ha durado.

—¡Excelente!

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